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Lavaderos del Valle de Lecrín – Pinos de Valle



2 de Noviembre de 2017


Una de las construcciones más emblemáticas en las aldeas del Valle de Lecrín es el lavadero. El agua siempre está presente en Granada y el Valle de Lecrín no es una excepción. Por supuesto, no todos los pueblos están cerca de un río, pero el agua fluye bajo tierra o desde manantiales en las montañas. En días pasados, las fuentes del pueblo eran la única fuente de agua para uso doméstico.

 

El lavadero del barrio alto de Pinos del Valle

 

En días pasados, las fuentes del pueblo eran la única fuente de agua para uso doméstico. A menudo, el lavadero se construía cerca de la fuente, convirtiéndose así en el centro de la vida cotidiana de la aldea. En los últimos años, muchas de estas fuentes y lavaderos han sido restaurados, obteniendo estatus de monumento del que sentirse orgullosos.

Como lugares de reunión algunas fuentes han dado lugar a bonitas leyendas. Nos gusta esta, plasmada en azulejos por encima de la fuente El Juncal, justo al lado del lavadero del barrio alto en el pueblo de Pinos del Valle. Dice así:-

Viejas leyendas cuentan que en tiempos de moros, en este mismo lugar, venían a verse en secreto dos jóvenes enamorados. El gallardo caballero cristiano y la bella princesa mora. Enteradas ambas familias los quisieron para siempre separar, mas ellos una noche decidieron juntos escapar. Quedaron aquí, donde siempre. Y bajo la luna llena se juraron amor, puro y eterno; el cual al sellarse con un beso…

“hizo brotar este hermoso manantial…”

 

Leyenda encima de la fuente El Juncal de Pinos del Valle

 

En el pueblo de Pinos del Valle, a solo 5 kms de Restábal, hay un lavadero en cada “barrio”, alto y bajo, cada uno cerca de una fuente. Incluso hoy en día, muchas de las mujeres acuden con frecuencia para llenar botellas y jarras con agua fresca de manantial para beber y cocinar. El agua del grifo es muy buena, pero dicen que notan una diferencia que no dudo, el agua de manantial tiene un sabor terroso que es difícil de mejorar.

 

Lavadero en el barrio bajo de Pinos del Valle

 

Las lavanderas de Pinos del Valle también tienen una placa en su honor con palabras de Javier Mingorance Nepote:-

 

Mi noble Señora, de labor de sol a sol.
Voluntad inquebrantable, en el diario quehacer.
Cuantiosas historias, el agua cuenta al correr,
mas de penas y alegrías, aquí ecos hallaré.

¡Ay Lavandera!
que al compás del restregón,
pasaste de niña a mujer,
para luego madre poder ser.

Mil gracias os merecéis
pues sin vosotras,
nada tenemos que hacer.
Y es que no hay nada tan puro
como el amor de una mujer.

 

 

 

Post y fotos de Susan de Casa Tagomago 

 

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