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Nigüelas, Ven y Conóceme.



3 de Marzo de 2016


NIGÜELAS (Valle de Lecrín, Granada).

 

Nigüelas es uno de los pueblos del Valle de Lecrín es el pueblo con más altitud del Valle de Lecrín, a los pies del pico del Caballo , que es el 3,000 más meridional de Sierra Nevada y al Sur de la ciudad de Granada y a continuación os ofrecemos un bonito paseo por el pueblo, Deja que Nigüelas te hable.

Con toda amabilidad te recibo:

Acabas de llegar y yo te invito. Ven Conmigo, Ándame y ten tus sentidos dispuestos a que se llenen de placer.

Soy un enclave de los más antiguos de Granada, ya, los  LOS VISIGODOS me llamaban Natiuola, allá por el siglo VI de nuestra era, siendo un lugar estratégico entre la costa y el interior; al cerro del Caballo lo llamaban monte de la Nieve porque sus  nieves son perennes, hay investigadores que me creen la primera Granada.  Allá por el siglo XII los nazaríes granadinos me llamaron Niwalas, término del que procede mi actual nombre, me eligieron para crear una escuela coránica y, en mi suelo, se establecieron hombres de ciencia y letras de aquella cultura. A partir de la reconquista, finales del siglo XV, familias preclaras de Granada me toman como lugar donde retirarse de la vorágine de la vida ciudadana y disfrutar del placer de mis lugares…

Casa de María Zayas, sede del Ayuntamiento

Ven conmigo y contágiate de mi encanto actual:

Estás en la Calle del Agua, y si prestas atención, oirás el murmullo musical que produce mi acequia que discurre bajo  nuestros pies. A nuestra derecha, tras esta tapia, se enseñorea el jardín romántico del palacio que acoge el ayuntamiento y el gran jardín aledaño con árboles centenarios, fuentes y parterres floridos,  que te invitan a solazarte en un paraje de encanto incomparable. Salimos del palacio y, por las Callejas, llenas de recodos, llegamos a la Solanilla, barrio soleado donde se producían los juegos de invierno. De aquí por la calle Larga  hasta la Plaza de Abajo, ensanche moderno del siglo XVIII, giramos a la derecha y llegamos hasta la placeta de La Trinidad, sitio del  patio de las abluciones en la antigua mezquita con su algibe y lo que resta de su minarete. Por la Calle de La Cruz avanzamos para observar la acequia descubierta hasta la emblemática placeta del Santo Cristo, con su  crucificado en hornacina, de aquí

Iglesia de Nigüelas

podemos acceder por las calles Industria y Comercio hasta la plaza de la Iglesia o volver sobre nuestros pasos y visitar la casa de la cultura especialmente diseñada para el arte de la música con su salón mudéjar de magnífica acústica. Frente a la puerta de salida, la calle, recibe un nombre especial, la “Puntanilla”, y es el lugar donde se toman y controlan los riegos y, su poyo, es el testigo mudo de múltiples encuentros  de regadores con sus historias y avatares. Desde éste, contemplamos la casa solariega de los Figueroa del siglo XVI y frente a ella, la casa blasonada de los Gutiérrez hoy llamada de Lino; en la calle Iglesia, la casa de los Collantes, siglo XIX, estas tienen patios interiores. Nos acercamos a la placeta de Juan Miguel,  antigua plaza pública del Niwalas nazarita donde está el actual mercado y de aquí, tras cincuenta pasos, llegamos a la torre de Calahorra donde se encontraba  el horno y el almacén de grano que abastecía a la antigua población, ésta se alza frente a la esquina sur de la plaza de la Iglesia incrustada entre las construcciones  que cobijaban el antiguo convento franciscano, hoy casas de los Tejerizo y los Molina que ostenta el blasón solariego, éstas comparten la antigua huerta del convento. La gran plaza en terraza es del siglo XVI donde se construye el magnífico templo mudéjar de San Juan Bautista construido en mampuesto encintado de ladrillo y en su interior armadura, retablo barroco e imaginería de gran calidad y el aljibe de gran capacidad con salida a la calle de Las Mimbres donde estaban el pilar de abastecimiento para el vecindario,  el abrevadero y, en la acequia, un lavadero. Puedes saciar tu sed en el pequeño pilar de agua potable que nos recuerda este lugar de convivencia social. Avanzamos hacia la calle Canalón donde puedes visitar la magnífica

Almazara de las Laerillas

almazara de las Laerillas, la mejor conservada de España, con los molinos de sangre e hidráulico y las grandes palancas de sus prensas en perfecto estado de conservación. Viajero, contempla desde la calle la rampa que almacenaba el agua para el molino hidráulico y el estanque de reserva. Desde esta barandilla observamos al frente, el impresionante barranco del río Torrente. Bajo tus pies sigue aquella acequia que nos trae murmullos musicales con sus cristalinas aguas nivales, avanzamos y a tu izquierda la calle Pasión que nos presenta la visión norte del templo y, de frente, el callejón de acceso al Barrio de San Antón, de origen morisco por su trazado urbano. Volvemos sobre nuestros pasos y tienes dos opciones, subir la calle Pasión y extasiarte con el panorama desde la baranda de la calle Eras o tomar a la  izquierda, ir hacia el río y contemplar, desde la puerta del molino harinero de Los Petaca, las vistas extraordinarias del Cerro del Caballo, antiguo Monte de la Nieve, con las cárcavas de los Cahorros, el emblemático pico Pinguruche y el majestuoso monte Zahor.  Puedes subir al barrio de La Alhambra por la empinada vereda de la Bajadilla o acceder, poco más adelante, al cauce del río o por la Cuesta Pesada subir al Partidor de las aguas con sus presas de decantación y desarenador.  Refrescarte y saciar tu sed en el pilar escultórico de la Música y en un breve paseo terminar mi recorrido urbano en la bóveda que encierra el reparto modular de las aguas de la acequia de la Pavilla para regar las vegas de Dúrcal y Nigüelas.

Falla de Nigüelas, monumento natural

Apreciado viandante, el sonido del agua que has imaginado, aquí se hace presente, te inunda los sentidos, se hace música y te invita a recorrer, en otro momento, el paseo de la Pavilla hasta la toma de las aguas de regadío de los cuatro pueblos que riega el Torrente o por la Avenida frente al pilar de la Música llegar al parque de la Rasuela, donde observarás la viva presencia de mi falla tectónica y   extasiarte con la inolvidable visión panorámica de mi población, mi vega y el maravilloso Valle de Lecrín.

(Texto: Francisco Rodríguez)

Si quieres visitarme, tenemos un amplia gama de los alojamientos , casas rurales preciosas y hoteles  para elegir,  para comer hay diferentes restaurantes para escoger, y si lo buscas es algo diferente  nuestras empresas de turismo activo, te ofrecen toda clase de actividades y sensaciones.

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