Al pie de Sierra Nevada, en la población de Nigüelas se levanta este imponente accidente del relieve, testigo de la gran relevancia de la comarca del Valle de Lecrín desde el punto de vista geológico y didáctico. El origen de esta falla se sitúa a una distancia temporal de 7 millones de años, en el período conocido como Tortoniense. Fruto del empuje de las placas tectónicas, surgió este conglomerado rocoso por fricción. Discurre por la Sierra de Dúrcal en su vertiente oriental, y por la Sierra del Manar, en la occidental. Por otro lado, destacan las zonas deprimidas que conforman la Depresión de Padul y el entorno de la laguna, y la Rambla Cijancos. La fisonomía del Valle de Lecrín está caracterizada por dicha sucesión de levantamientos y bloques hundidos o valles, dando lugar a un paisaje de marcado carácter y singularidad.
Monumento natural de la falla de Nigüelas



